Esta medida se discutirá el próximo 5 de febrero en el Pleno, consiguiendo volver a convocar a la Junta Rectora tras una década de vacío. Con el objetivo de “impedir la ampliación de los cotos de caza en los terrenos e inmediaciones del Parque Regional del Sureste hasta se apruebe un nuevo plan rector de uso y gestión (PRUG) y se convoque de nuevo la Junta Rectora”.

El concejal de Podemos Getafe, Carlos Enjuto, comenta que “se están solicitando ampliaciones de cotos de caza aprovechando la dejadez del Gobierno Regional para volver a desarrollar un PRUG tras la anulación del anterior por el TSJM en 2012; no debemos admitir modificaciones que puedan condicionar el futuro del espacio natural”.

Denuncian que “en 2010, en la última reunión de la Junta Rectora, se solicitó convocar una reunión urgente y monográfica para tratar de los graves problemas de la caza en la zona tales como los abusos, furtivismo, incumplimientos de la normativa por parte de los titulares de los cotos, riesgos de accidentes o amenazas a paseantes y ciclistas. Nunca fue convocada”.

“Existen diversas denuncias de colectivos vecinales y ecologistas ante la opacidad de la Consejería de Medio Ambiente al negarse a facilitar los datos de carácter público relacionados con la caza, el uso abusivo de los permisos extraordinarios de caza y la falta de sanciones ante el exceso de capturas que se producen año a año, llegando a veces a incrementos del 450 % de lo aprobado en el coto para el que ahora pide la ampliación” según explica el concejal de Podemos Getafe Carlos Enjuto.

Para el partido, “los permisos se conceden además sin ninguna coherencia ni justificación, hasta el punto de que en algunos acotados se hacen actividades de descaste casi al mismo tiempo que de depredadores. Es inadmisible que estén asesinando zorros, depredador natural del conejo, con la excusa de controlar la población de conejos con el beneplácito de la Comunidad de Madrid”.

Por último, Carlos Enjuto ha recordado “las continuas denuncias de vecinas y vecinos de nuestra localidad al respecto de la falta de respeto por parte de los cazadores de los caminos públicos, llegando incluso a cortar algunos espacios con la excusa de la seguridad, incumpliendo la propia ley de caza que establece “zonas de seguridad” en función del tamaño de la vía”.